Alicia Schultz

Alicia nunca pensó que el arte podría ser una carrera, aunque siempre tuvo materiales de arte a mano. En cambio, se convirtió en maestra de escuela primaria y enseñó durante varios años en Nueva York.

No abrazó verdaderamente el proceso de hacer arte (y de dejar de lado el miedo a lo desconocido) hasta que cumplió veintitantos años y se convirtió en madre primeriza. Alicia cita “ser testigo de la valentía y la valentía de mi dulce niña” como su inspiración para hacer arte a diario.

Alicia utiliza la magia de las letras a mano, el dibujo y la pintura como su "respuesta artística" a la vida. Ella abraza el camino para convertirse en artista y recomienda a cualquier artista emergente: "¡Deja de lado el miedo a no saber y simplemente crea a diario!".